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La agroflación puede acabar por devorarnos

La agroflación puede acabar por devorarnos

La agroflación, que en inglés se denomina agflation, es un término que fue acuñado a finales de 2007 por Merrill Lynch y se utiliza para medir la variación del índice de precios de las materias primas agrícolas. Pues bien, en los últimos meses se ha producido un notable incremento en los precios de estas materias primas tan preocupante que hace ya un tiempo venimos escuchando casi de forma recurrente la expresión "crisis alimentaria". Y ¿Cuál es el origen de este incremento en los precios? A mi juicio, tres son las claves que debemos tener en cuenta para conocer la causa de esta situación.

En primer lugar, es toda una realidad el cambio cualitativo que se ha producido en la dieta de una buena parte de la población mundial. Con el bienestar económico al que se están sumando la mayoría de los países asiáticos, viene de una forma casi inevitable una evolución en sus respectivas dietas que hace que sustituyan el menú sencillo y básico tradicional por otro tipo de alimentación más ostentosa que requiere de una mayor elaboración y, consecuentemente, de un mayor consumo de materias primas.

En segundo lugar, debemos tener en cuenta el importante papel que juegan los inversores en la economía y ya no se nos escapa a nadie que en la actualidad están migrando desde un mercado financiero sumido en una profunda crisis hacia un mercado de materias primas que, aunque experimenta una mayor volatilidad, proporciona en la actualidad un mayor rendimiento económico a sus respectivas carteras.

Por último, y no por ello menos importante queda el reto al que se enfrentan buena parte de las economías industrializadas y que no es otro que el de comenzar a utilizar los biocarburantes en sustitución del petróleo. Sin ir más lejos la Unión Europea ha establecido el año 2020 como el marco en el que el 10% del combustible que se utilice sea un derivado de biomasa. De todos es sabido que para generar biocarburantes se precisa de un gran consumo de materias primas de tipo agrícola lo que repercute como es lógico en su precio.

Tan sólo un apunte más a modo de reflexión. No hace mucho en Actualidad Económica pude leer un magnífico artículo de Rubén Nicolás y David Page en el que afirmaban que países como Vietnam o Thailandia, que controlan el 48% de las exportaciones de arroz mundial, se estaban planteando seriamente la posibilidad de constituir una OPEP del arroz. La opción está descartada por el momento pero la semilla, y nunca mejor dicho, ya ha sido plantada.