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Hipotecas que no bajan: cómo reclamar

Hipotecas que no bajan: cómo reclamar

Hay que acudir al defensor del cliente de la entidad y, si la respuesta no convence, protestar en el Banco de España

Casi todas las cláusulas de las hipotecas incluyen la posibilidad de bajar el interés que cobran hasta un tope mínimo, alrededor del 3,5%. De esta manera, aunque el Euribor -índice al que se referencian los créditos hipotecarios- descienda a mínimos históricos, las cuotas no. Pero se puede reclamar. Una posibilidad es acudir al defensor del cliente de la entidad. Si su respuesta no convence, se admiten las quejas ante el Banco de España.

  • Por CARLOS ASTORELLI
  • 8 de agosto de 2009



  • El Euribor por los suelos


Las hipotecas están en el origen de la última crisis financiera internacional (hipotecas basura). Son, a su vez, un termómetro de las familias. Tener suficiente dinero para pagar la cuota define el ritmo de las economías domésticas, debido al endeudamiento de algunos ciudadanos, en particular, con el mercado de crédito hipotecario. El Euribor ha marcado el paso de los hogares mes a mes mientras variaba al alza, pero hoy su nivel alcanza mínimos históricos. La cuota promedio de la hipoteca, sin embargo, no ha bajado a la par.

Casi todos los contratos contienen el denominado "suelo de las hipotecas". Éste determina que no puede cobrarse menos de un tope mínimo, establecido en el 3,5% por la mayoría de las entidades. Éste ha sido el seguro utilizado por los bancos ante la posibilidad de que el Euribor se derrumbara, como ha ocurrido, debido a la política monetaria adoptada por la Unión Europea.

El "suelo de las hipotecas" ha sido el seguro utilizado por los bancos ante la posibilidad de que el Euribor se derrumbara

La inyección de moneda circulante por parte de los estados para detener la subida de los tipos de interés y reactivar las economías mundiales ha sido la receta inmediata elegida para salir de la crisis. Así se ha logrado una bajada en el precio que se cobran los bancos entre sí para prestarse dinero, el índice Euribor, que ha pasado del 5,3% en junio de 2008, a una tasa diaria de hasta el 1,346% a comienzos de agosto.

Este descenso, sin embargo, no se ha visto reflejado en la bajada de las cuotas. Por ello, en el momento de revisar el tipo de interés en las hipotecas variables, hay que examinar las cláusulas correspondientes. En el primer semestre de 2009, muchos españoles han descubierto que era imposible que su cuota bajara en función del Euribor: como máximo, los créditos que pagaban alrededor de un 5,6% de interés, han alcanzado el 3,5% en las revisiones periódicas. No obstante, la aplicación efectiva de interés en los créditos hipotecarios del mercado español -según datos del Banco de España- se ubica alrededor de los 4,6 puntos, un promedio de interés real de los créditos a la vivienda vigentes y con más de cinco años de antigüedad.

Reclamar es posible

Las asociaciones de consumidores han recibido muchas quejas por esta situación. La mayoría la considera "legal pero abusiva". Diversos expertos aseguran, de todos modos, que es posible y conveniente reclamar ante el Banco de España. En 2007 la comisión por cancelación de hipoteca se bajó del 1% al 0,5% de manera anticipada, gracias a las quejas de los consumidores. Para reclamar, hay que acudir al defensor del cliente de la entidad y, si la respuesta no convence, llegar hasta el Banco de España. Ya sea por el servicio de reclamaciones de la entidad o por medio de las asociaciones de consumidores, es posible protestar.

Al negociar un préstamo, el cliente sólo puede aceptar las condiciones impuestas por el banco, lo que puede considerarse un abuso

El Banco de España recuerda que el criterio del "suelo de las hipotecas" se establece en la Orden Ministerial de Transparencia Financiera de 1994, por lo que, en caso de que el contrato esté claro, la institución se pronunciará de acuerdo a la ley. Otros sectores consideran que hay una asimetría determinante en la negociación de este tipo de créditos, en detrimento del cliente.

Según esta perspectiva, el contrato lo redacta el banco, que es la parte fuerte en la negociación, y al cliente sólo le queda aceptar las condiciones impuestas si quiere el dinero. A la luz de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios, esta situación puede considerarse un abuso. Ni siquiera en la fecha de nacimiento del Euribor, en enero de 1999, la diferencia entre el tipo interbancario (3,062%) y el aplicado por los bancos (5,015%) y cajas (5,262%) fue tan grande como ahora, cuando supera los dos puntos porcentuales.

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Los préstamos fáciles se disparan

Los préstamos fáciles se disparan

Desde que las entidades bancarias empezaran a contraer el flujo, la contratación de estos productos de elevado coste ha aumentado hasta un 14%

La obturación del grifo crediticio ha disparado el interés por los llamados préstamos fáciles, rápidos o exprés. En los últimos meses, los canales alternativos de financiación y los acuerdos entre particulares están viviendo un imparable resurgir. Ante esta situación, lo más adecuado es no precipitarse y valorar la posible contratación con calma. Los tipos de interés que acompañan a estos préstamos rápidos son mucho más altos que los tradicionales y pueden conducir a un endeudamiento del que no es fácil salir.


Por MARTA MOLINA30 de julio de 2009

Cubrir agujeros


Las compañías dependen de la financiación de la banca tradicional, cuya obturación provoca que no aprueben ni una décima parte de las solicitudes

Estas empresas conceden pequeñas cantidades, desde 500 hasta 15.000 euros, con un plazo de amortización de hasta cinco años, un dinero destinado a cubrir agujeros, realizar compras menores, rematar alguna letra impagada o sufragar las vacaciones. La clave del éxito de estos créditos, al margen de la contracción por parte de bancos y cajas, consiste en que no es necesario justificar la finalidad del dinero y en que la contratación es mucho más sencilla: basta con demostrar ingresos y llevar una identificación oficial. Sin embargo, las compañías que los ofrecen dependen directamente de la financiación de la banca tradicional, un canal directo cuya obturación también provoca que no aprueben ni una décima parte de las solicitudes, según explican desde Finangestión, entidad de reunificación de deudas y préstamos hipotecarios.

Ojo con la letra pequeña

Estos créditos tienen unos tipos de interés que pueden llegar a duplicar o triplicar muchos de los ofrecidos habitualmente por las entidades bancarias. Por ello, tanto el Banco de España como las asociaciones de consumidores, recomiendan estudiar al detalle el contrato. Entre otros, la letra pequeña, tan habitual en este subsegmento de la financiación.

Conviene asegurarse de la capacidad de endeudamiento y del total que puede alcanzar el interés, además de conocer que hay un plazo legal de devolución de 14 días desde que se firma el contrato. Las advertencias son pocas frente a la avalancha de anuncios que publicitan este tipo de créditos. En una sola mañana, de los 22 minutos de publicidad que se ofrecieron, 20 fueron de créditos rápidos; y de 42 anuncios en dos horas de programación, 16 versaron también sobre este producto, según señala Fernando Móner, presidente de la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu), quien critica, además, que la duración de estos anuncios es muy corta en relación a la información que facilitan.

La ausencia de regulación adecuada es otro de los problemas. Por eso se ha solicitado la creación de un registro público estatal que agrupe a las empresas dedicadas a estas actividades con el fin de que se sometan al control del Banco de España. También se solicita la extensión y potenciación del sistema arbitral u otro medio extrajudicial acordado "ad hoc" para la resolución de conflictos, así como la promulgación de una normativa protectora para las situaciones de sobreendeudamiento.

PRINCIPALES CONSEJOS

Cuando se decide suscribir un crédito rápido, hay que seguir una serie de pautas:

  • Escoger los plazos más cortos de devolución del crédito.
  • Evitar la contratación obligatoria de seguros o tarjetas si no se han solicitado.
  • Conocer si el crédito lleva vinculado otro tipo de producto.
  • Perfil del solicitante

    Personas de nivel adquisitivo medio que necesitan una cantidad determinada para afrontar un pago puntual -ya sea un imprevisto o un capricho- y economías débiles tan endeudadas que no consiguen crédito en su banco o caja de ahorros (o que necesitan refinanciar una deuda) son los dos perfiles más habituales de solicitante. Los inmigrantes son los primeros usuarios de créditos exprés, y el 70% de ellos los solicitan para solventar deudas contraídas; el 30% restante, por cuestiones coyunturales.

    Además del aumento de créditos rápidos se han recuperado fórmulas de financiación en desuso

    La contracción del crédito por parte de las entidades tradicionales de crédito no sólo ha disparado la contratación de créditos rápidos, sino que también ha recuperado fórmulas de financiación ya en desuso y ha motivado la creación de nuevos modelos de préstamos. Antes de la existencia de las grandes entidades y mercados de crédito, los ciudadanos se prestaban entre sí, sin necesidad de intermediarios. Es una vuelta a los orígenes, pero con una gran diferencia: las relaciones físicas han sido sustituidas en buena medida por Internet. Ejemplo de ello es Comunitae.com, una web que intermedia préstamos personales de entre 3.000 y 15.000 euros a un plazo de dos a cuatro años mediante un sistema de puja entre sus usuarios.

    Las financieras integradas en los grandes distribuidores y fabricantes de automóviles, entre otros, suponen también una dura competencia para bancos y cajas, llegando a acaparar un 85% de las ventas que en estos momentos se realizan en España, según un estudio elaborado por la Asociación de Establecimientos Financieros (Asnef). Pero dada su alta rentabilidad, bancos y cajas también se han apuntado al carro de los préstamos rápidos. E igual que las empresas especializadas, conceden dinero en horas. No obstante, para cubrirse las espaldas, sólo dirigen este tipo de ofertas a sus clientes habituales, quienes tienen contratada una hipoteca o depositada su nómina en la entidad. El préstamo rápido Vitalnet, de la Kutxa, por ejemplo, proporciona dinero en horas a un interés que varía en función de si el cliente tiene depositada su nómina (7,89%) o no (8,39%).

    Giro en descubierto

    El crédito en descubierto es otra opción de obtener financiación cuando el dinero no llega. En definitiva, es un crédito rápido cuyos plazos se pactan con anterioridad por bancos y cajas. Según los últimos datos del Banco de España, los bancos y cajas españolas cobran una media del 13,6% en los tipos de interés que aplican a sus clientes por las cuentas en negativo, aunque la cifra varía en función de la entidad. Las cajas son las entidades que menos cobran por este servicio, con una media del 12,98%, frente al 14,16% de los bancos. A estos tipos de interés, los bancos agregan comisiones (entre el 3% y el 4,5% sobre el mayor saldo descubierto durante el período de liquidación) por girar en descubierto.

    PRECAUCIONES

    Mientras se analiza la posibilidad de contratar uno de estos créditos, conviene recopilar ciertos datos e interesarse por:

    • Conocer su coste real a través de la TAE (Tasa Anual Equivalente).
    • Tener en cuenta los plazos de devolución.
    • Disponer de la información contractual en formato papelantes de formalizar la operación cuando el crédito se tramite a través de Internet. Hay un plazo de desistimiento de 14 días, durante los cuales el consumidor puede rescindir el contrato sin ninguna penalización.
    • Preguntar si la empresa cuenta con una sede físicadisponible al público a la que acudir en caso de querer reclamar.
    • Informarse acerca de si estas empresas tienen suscrito unseguro o garantía financiera que cubra las responsabilidades a las que pueda incurrir la empresa.
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Las pymes solventes se quedan sin crédito mientras los grandes del ladrillo refinancian sin problemas

Las pymes solventes se quedan sin crédito mientras los grandes del ladrillo refinancian sin problemas.

@Eduardo Segovia - 02/08/2009 06:00h

En las presentaciones de resultados de las últimas dos semanas, los principales bancos y cajas de ahorros han insistido en que todos ellos siguen dando crédito a los clientes "solventes" (en la época del boom esta puntualización no se hacía). Pero habría mucho que discutir sobre esta afirmación, a la luz de miles de casos de pequeñas y medianas empresas que no consiguen financiación para cubrir sus necesidades básicas, o bien la consiguen con unas condiciones inasumibles, mientras que grandes inmobiliarias cuya solvencia no es real logran refinanciar su deuda sin problemas. Algo que empieza causar verdadera indignación en los colectivos de pymes, indignación que no hace sino crecer con la clara preferencia de las entidades por invertir en deuda pública en vez de dar crédito.

"La operativa de la banca es la siguiente", explica una fuente perfectamente conocedora del asunto: "En cuanto una pequeña empresa tiene un impago, aunque sea un cliente de toda la vida, es un sálvese quien pueda, todo el mundo huye despavorido como si tuviera la peste. Pero en el caso de los promotores, como la banca está harta de comerse activos, les dan una línea de crédito para que al menos paguen los intereses de la deuda y darles bola durante dos años a ver si se arregla esto y pueden volver a pagar". Para justificar esto, se supone que el promotor aporta garantías adicionales, normalmente suelos con muy poco o nulo valor. Es decir, niega el crédito a los solventes y con los insolventes amplía el riesgo todavía más, con otro crédito sobre el crédito moroso. Justo lo contrario de lo que pregona.

La casuística es enorme y afecta a todas las entidades, aunque en mayor medida a las más grandes. Pequeños empresarios -dueños de tiendas, de bares, de empresas de servicios, de peluquerías, etc.- que son clientes de toda la vida de su entidad y que se han encontrado con que, justo en el momento en que lo están pasando peor por la caída de las ventas y por la dificultad para cobrar las facturas que les deben-, el banco le corta el grifo. No puede pagar las nóminas, ni a los proveedores, ni a Hacienda, ni a la Seguridad Social. Y si quiere reabrir su línea de crédito, la entidad le mete un diferencial estratosférico frente al Euribor o le obliga a poner más garantías: el local donde desarrolla la actividad si es suyo; y si no, su propia vivienda.

En la mayoría de los casos, se trata de gente honrada y solvente que no se ha retrasado jamás en el pago de sus cuotas, que está al día con sus impuestos y cotizaciones, que normalmente tiene contratados más productos de la entidad -planes de pensiones, fondos de inversión, seguros...- y que nunca ha dado motivos al banco o caja para que le consideren "sospechoso". Pero da igual. El argumento es que ahora el departamento de riesgos ya no aprueba las operaciones que se hacían antes (en provincias es muy socorrido echar la culpa a "Madrid") y que la financiación se ha encarecido mucho para el banco, por lo que no tiene más remedio que pedir más garantías y trasladar el coste del dinero al cliente. Pocas veces se alude a que el euribor está en mínimo histórico o a que los bancos tienen barra libre para conseguir todo el dinero que quieran del BCE al 1%.

Todo el mundo conoce a alguien en esta situación. Y hay casos muy sangrantes, como que el banco endurezca las condiciones pese a que las garantías sean excelentes -hay quien le ha ocurrido con fondos monetarios absolutamente seguros y líquidos-, o que incluso las cambie en la propia notaría. "En ese momento no sabes qué hacer, quieres escapar pero estás entre la espada y la pared y no tienes más remedio que aceptar lo que le pongan delante", asegura un empresario que se vio en este brete.

Abocadas al cierre

Lo peor, claro está, es que muchas de estas empresas no tienen más garantías o no pueden asumir unos costes financieros tan altos, con lo que acaban echando el cierre. Lo cual significa despedir a sus empleados -que engrosan las listas del paro y cobran prestaciones que aumentan el gasto público-, dejar de pagar impuestos -con lo que aumenta el déficit público por el lado de los ingresos- y dejar de cotizar a la Seguridad Social -con lo que su precario equilibrio se deteriora aún más-.

A veces, el banco o caja propone una solución: las líneas del ICO que, según el propio instituto, son los únicos créditos que se han dado en España en el último año. Pero los empresarios a las líneas ICO las llaman Bin Laden: "Se supone que existen pero nadie las ha visto", asegura el propietario de un pequeño negocio, que explica que lo habitual es pedir todas las líneas (Liquidez, Pyme, Emprendedores, Internacionalización...) a ver si 'cae' alguna. Se trata de un proceso burocrático, largo y farragoso, y en la mayoría de las ocasiones las pymes no disponen de ese tiempo. E incluso si son agraciadas con un crédito, no es precisamente "blando", y menos después del endurecimiento de las condiciones en marzo. Eso, cuando el ICO no le da el dinero a empresas que no lo necesitan para nada y lo invierten en depósitos.

La alternativa de cambiar de entidad en busca de un trato más cálido no es factible: "Si ya nos cuesta mantener los créditos a los clientes de toda la vida, a los que vienen de nuevas por la puerta ni los atendemos, porque sabemos que vienen rebotados de otra entidad donde les han cerrado el grifo", aseguran en una entidad mediana. Eso, cuando directamente no les sueltan algo así como "vaya, no querías saber nada de nosotros cuando las cosas te iban bien y ahora vienes a pedir ayuda".

La indignación de los pequeños empresarios crece todavía más con la publicación de las cuentas del primer semestre, en las que se ha puesto de manifiesto que los bancos y cajas han utilizado masivamente la liquidez para, en vez de dar crédito, comprar deuda pública, con la que obtienen una rentabilidad interesante con un riesgo mucho menor. Una operativa que al Gobierno le viene muy bien, porque tiene que colocar ingentes emisiones de bonos para financiar el galopante déficit público español.

Los promotores, como si nada

Ahora bien, todo esto no rige si se trata de un promotor inmobiliario. En las últimas semanas hemos visto a las grandes inmobiliarias que siguen vivas anunciar muy orgullosas la refinanciación de su deuda, lo que les quita la presión de la quiebra durante un par de años; la última en anunciarlo ha sido Realia, hace unos días, y antes que ella fueron Aisa, Afirma , Reyal Urbis, Renta corporación o San José, y se mantienen las conversaciones para intentar salvar a la que tiene la situación más delicada: Nozar. En otros casos, la refinanciación no ha sido posible y los bancos se han quedado con la promotora: Colonial o Metrovacesa.

"La banca se ha dado cuenta de que provocar el concurso de acreedores no es bueno para nadie, y ha aprendido de los errores de Hábitat o Martinsa. Ahora es mucho más proclive para hablar, negociar y dar hilo a la cometa antes que tener que provisionar de golpe deudas millonarias. Porque estas provisiones destrozarían la cuenta de resultados justo cuando llega la segunda oleada de morosidad, y a más de una la pueden poner al borde del precipicio", explican en una consultora. Otra cosa es que, muy probablemente, dentro de dos años el problema no se habrá resuelto y será todavía más grave. Pero ésta es la estrategia por la que han optado el sector, el Gobierno y el Banco de España: no reconocer los problemas, ir aguantando como se pueda y confiar en que las cosas se arreglen solas.

Al final, todo se resume en una frase muy socorrida en el sector: "Si le debes al banco 100.000 euros, tienes un problema; si le debes 100 millones, el que tiene un problema es el banco".

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El peor escenario posible: la economía se hundirá un 4,2% este año y el paro se disparará al 25% en 2010

El peor escenario posible: la economía se hundirá un 4,2% este año y el paro se disparará al 25% en 2010

@María Benito - 14/07/2009


El peor escenario posible: la economía se hundirá un 4,2% este año y el paro se disparará al 25% en 2010

La economía española podría contraerse un 4,2% este año, un 1,2% en 2010 y la tasa de paro podría dispararse hasta el 25% el próximo ejercicio, en el que, además, el déficit público podría aumentar hasta el 9,1%. Este sería el peor escenario posible si atendemos a las últimas previsiones económicas que diferentes entidades y organismos han realizado. Aunque unas son más pesimistas que otras, ninguna pinta un buen escenario para la economía de nuestro país.

Las previsiones más negativas sobre la marcha de la economía este año son las de la OCDE, que en su informe semestral de perspectivas de junio estima que el Producto Interior Bruto (PIB) español se reducirá un 4,2% este año y un 0,9% el que viene. Por su parte, el banco suizo UBS y el Fondo Monetario Internacional (FMI) coinciden en que el PIB caerá un 4% en 2009 y un 0,8% en 2010. Para el año que viene, las peores cifras son las que prevén Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorros) y el IEE (Instituto de Estudios Económicos), que consideran que el PIB se contraerá un 1,2 y un 1,1%, respectivamente.

El Gobierno y AFI se encuentran entre los más optimistas sobre la posible evolución de la economía. El Gobierno ha adelantado que el PIB sufrirá un retroceso del 3,6% este año y un 0,3% el que viene. AFI estima que la economía se contraerá un 3,5% en 2009. Por su parte, los analistas del servicio de estudios de la Caixa creen que en 2010 comenzará a verse una recuperación de la economía, tras la caída del 3,7% este año, “si el entorno internacional acompaña”.

Evolución del PIB. Fuente: INE

Esta misma semana el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, afirmaba que el descenso del PIB en el segundo trimestre será menor que la contracción del 2,9% del primero y ha dicho que “hasta final de año seguiremos en tasas negativas, pero cada vez menores”. Por su parte, el ministro de Industria,Miguel Sebastián, dijo en junio que las previsiones anunciadas entonces por el Gobierno eran realistas y que implicaban que “lo peor de la crisis ya ha sido dejado atrás”. Según el Ejecutivo, España crecerá un 1,8% en 2011 y un 2,7% en 2012.

Este lunes Funcas ha dado a conocer el Panel de Previsiones de la Economía Española de julio, que refleja que la caída de la actividad económica ha sido menos abrupta en el último trimestre que en los dos anteriores, por lo que los expertos deducen que “el grueso del ajuste puede haberse producido ya”. Sólo un panelista ha revisado a la baja sus previsiones (el Centro de Predicción Económica), mientras que dos de ellos, por primera vez en lo que va de año, han revisado las suyas al alza. Así la previsión de consenso para 2010 sobre el crecimiento económico ha mejorado en una décima, por lo que se espera que el PIB decrezca sólo un 0,6%. Con respecto a este ejercicio, consideran que el PIB se reducirá un 3,6%.

El paro podría alcanzar el 25%

Por otro lado, el paro podría incrementarse hasta el 25% en 2010, según las últimas previsiones realizadas porUBS, que achaca en un informe dedicado a España esta elevada tasa de paro al “deterioro de la actividad económica” y destaca la importancia que ha tenido para llegar a esta situación el estallido de la burbuja inmobiliaria, cuya contribución al mercado laboral era muy alta, por lo que la paralización del sector deja “muy poco lugar al optimismo a corto plazo”.

Según los últimos datos presentados por el Gobierno (Encuesta de Población Activa), en los últimos doce meses el número de ocupados disminuyó en 1.311.500 personas, es decir, el 6,4% interanual, hasta los 19,09 millones y el número de parados aumentó en 1,8 millones, con lo que se alcanzaron los 4,01, el 17,4%, la mayor tasa desde el cuarto trimestre de 1998. El dato del paro en España es el peor de la Unión Europea y de los países desarrollados. El desempleo en la zona euro en mayo se incrementó hasta el 9,5% y la UE27 hasta el 8,9%. La tasa en Alemania es del 7,7%; en Reino Unido, del 7,2%; en EEUU, del 9,4% y en Japón, del 5,2%.

En general, la mayoría de las previsiones apuntan a que la tasa de paro se situará este año ligeramente por encima del 18% y en torno al 20% el que viene. El Gobierno es de los más optimistas al calcular el desempleo y lo sitúa en el 17,9% en 2009 y en el 18,9% en 2010. Sin embargo, la cifra más positiva es la que ha pronosticado el FMI: el paro alcanzará el 17,7% este ejercicio. Para el próximo año el dato del organismo internacional no es tan bueno como el del Ejecutivo; según el FMI la tasa llegará al 19,3% el año que viene. Funcas y AFI estiman que el desempleo superará el 21% en 2010.

Los precios comenzarán a recuperarse

Evolución del IPC. Fuente: INEEl BBVA considera que la caída de la demanda presionará los precios a la baja y que tocarán suelo en julio para después “ir poco a poco recuperándose” y prevé que la inflación este año termine en el -0,2%. Por su parte, La Caixa estima que la inflación será positiva hacia el final de este ejercicio.

El director del Servicio de Estudios del IEE, Gregorio Izquierdo, cree que la desinflación se superará este mismo año y que el IPC empezará a registrar tasa positivas a partir de otoño.

De hecho, la mayoría de las entidades que han hecho previsiones sobre la evolución de los precios consideran que en 2010 crecerán por encima del 1%. En concreto, los analistas de AFI estiman que el IPC el año que viene se situará en el 1,6%; los de BBVA, en el 1,4% y los de La Caixa, en el 1,6%.

Déficit público

La OCDE calculó en su informe semestral de perspectivas de junio que el déficit público español alcanzará el9,1% del PIB este año y 9,6% el que viene. Y el Gobierno prevé que se sitúe en el 8,4% en 2010, bastante por encima del 3% que marca el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea. El pasado marzo la Comisión Europea avisó a España de que tiene que ajustarse a los límites del pacto y le dio hasta 2012 para reducir el déficit.

En una rueda de prensa tras la celebración en junio del Consejo de Política Fiscal y Financiera, la ministra de Economía, Elena Salgado, explicó que el aumento del déficit máximo permitido a las CC.AA. hasta el 2,5% de cara a 2010 eleva "evidentemente" el déficit público total que se acumulará en dicho ejercicio. De esta forma, el Gobierno revisaba las cifras que había planteado una semana antes y que apuntaban a un déficit público del 9,5% en 2009, del 7,9% en 2010, del 5,2% en 2011 y del 3% en 2012.

Sin embargo, Salgado se mostró convencida de que en 2012 España conseguirá ajustar su déficit hasta el 3% que la ha pedido Europa.

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Fábula de Garoña

Fábula de Garoña

Érase una vez un 'viejo' modelo económico. El 'viejo' modelo económico estaba basado, al final de su vida, fundamentalmente en la especulación de precios. Nadie lo había diseñado expresamente así, pero así había terminado siendo por razones que sería prolijo explicar.

El 'viejo' modelo económico, basado en la construcción, era poco productivo pero era intensivo en mano de obra y generaba industria auxiliar, por lo que todos ganaban, incluído el Estado que recaudaba su parte en plusvalías de suelos e impuestos sobre las operaciones y los beneficios.

El 'viejo' modelo económico sólo era sostenible hasta que, tarde o temprano, alguien dijera en voz alta que no había tanto dinero como los agentes (ofertantes y demandantes) suponían; y entonces los activos perderían su valor hinchado y los clientes su credibilidad también hinchada. El día que alguien habló en voz alta (un cliente que no pagó su hipoteca) todo se cayó como un castillo de naipes y todo el mundo llegó a la conclusión de que el 'viejo' modelo económico no valía y había que cambiarlo; lo que ocurre es que pocos sabían dónde y menos sabían cómo.

Y así apareció el 'nuevo' modelo económico, más planificado que el anterior y uno de cuyos puntales estaba llamada a ser la Economía Verde.

La economía verde, aunque es un concepto amplio y nada desdeñable, en el país de nuestra fábula se basaba fundamentalmente en la energía verde o renovable. La energía renovable no era eficiente ni rentable, y se basaba en subvenciones del Estado (que por cierto, ya no recaudaba). Así, el 'nuevo' modelo económico, que sustituía al antiguo basado en la especulación, se basaba ahora en las subvenciones.

Para hacer patente ante todos cuál se quería que fuera el nuevo modelo, se hizo el gesto de cerrar una central nuclear como máximo exponente de lo no verde.

Pero este 'nuevo' modelo económico, además de su dependencia del Estado, agrandaba el déficit energético del país, y sobre todo, no era ahora tan intensivo en mano de obra, ni generaba tanta industria auxiliar ni, por tanto, generaba mucha riqueza. No sólo dependería la nueva economía de las ayudas del Estado, sino también lo harían muchos ciudadanos que no encontrarían un empleo con el 'nuevo' modelo.

Así pues, alguien dijo en voz alta que el 'nuevo' modelo económico era verde pero no era sostenible, y entonces se cayó otra vez el castillo de naipes y hubo que pensar en una nueva generación de modelo económico (llamémosle sencillamente el 'siguiente'), que esta vez se basaba en una economía real de bienes y servicios valiosos, ajustados a la demanda de los clientes del país y de fuera de él.

Y añadamos que en un "mix" energético acorde a las necesidades y a las posibilidades.

Vaya por delante que soy creyente y defensor de la necesidad de un producción y de un desarrollo sostenible medioambientalmente, y creo que se pueden abrir ahora oportunidades empresariales interesantes en este nuevo modelo, que debieran potenciarse. Pero las cosas deben hacerse en sus justos términos, con sentido y con eficiencia.

O nos ponemos serios y exigimos seriedad, o nos va a costar un triunfo llegar al 'siguiente' modelo económico: el de la economía productiva, la sostenibilidad, el conocimiento, el valor y la competitividad.
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y2a -McCoy también es nuclear

McCoy también es nuclear

@S. McCoy - 29/06/2009

He de reconocer que la publicidad atrajo de inmediato mi atención. Bajo el reclamo de Yo soy nuclear, los firmantes, promotores de la web de idéntico nombre, esgrimían hastadiez argumentos en defensa del uso de tal tipo de energía. Stricto sensu, de hecho, el anuncio pertenecía más al campo de la propaganda, desligada del sentido negativo al que va asociado tal vocablo. No perseguía tanto una intención comercial cuanto convencer al lector de que el león no es tan fiero como lo pintan y que, de hecho, el mantenimiento e incluso el reforzamiento del parque nuclear español traería más ventajas que inconvenientes. No puedo estar más de acuerdo. McCoy es nuclear y, de hecho, sigue pensando que es la actitud más progresista que existe a día de hoy.

Visión que se refuerza en el entorno actual. Por varios motivos. Primero, España necesita ganar en productividad, es de hecho imprescindible para salir de la crisis, lo que requiere a su vez de unos costes de producción energética baratos. Algo a lo que sin duda contribuyen las centrales nucleares. Es verdad que existe un coste de implantación. Pero, como ha quedado demostrado, se traduce en la creación de riqueza en las regiones donde se instalan, en seguridad y estabilidad en el suministro lo que, en definitiva, redunda en una mejor gestión de la red, y en un precio por kilowatio que se sitúa sólo por encima de la incierta energía hidroeléctrica. Además, segundo, en un entorno de competencia por los recursos escasos, se facilita la reducción de la dependencia de los aprovisionamientos de carbón, gas o petróleo procedentes del exterior y se gana por tanto en autonomía.

En tercer lugar, es una evidencia que la apuesta por lo verde no es limitativa ni excluyente y que puede verse perfectamente complementada por un parque de nucleares que permitan, a un coste razonable, convertirse en una alternativa de las contaminantes centrales térmicas y contribuir así a la reducción de emisiones de CO2 al espacio. Así lo ha entendido el propio Obama en Estados Unidos, y con él todos aquellos países que han hecho del desarrollo de este tipo de energía una prioridad de cara al futuro, especialmente en el ámbito de los BRICs. En un entorno crítico para las cuentas públicas, la involucración del capital privado es clave. Y frente a la incertidumbre que se deriva en toda industria subsidiada, y sujeta por tanto, al vaivén administrativo, la nuclear se presenta como una alternativa clara y solvente. Prueba de ello es el propio interés deIberdrola en el sector en Reino Unido.

Hay un factor último de hipocresía que, siendo el menos relevante, no deja de tener su importancia. Cuando el sistema lo necesita, la ayuda viene del denostado uranio enriquecido francés a través de la interconexión eléctrica que mantenemos con aquél país. Una paradoja, cuando menos, esta discriminación que se establece en función de dónde se encuentre el origen de la producción, argumento que resultaría de igual aplicación si de lo que estuviéramos hablando fuera del elemento de seguridad, factor que, por cierto, ha mejorado considerablemente con el paso de los años, y más tras el desastre de Chernobil en Ucrania. Mucho confían algunos en el poder paralizante de los Pirineos en el caso de una catástrofe nuclear en la nación vecina. Demasiado, tal vez.

Es verdad que la alimentación de las centrales se basa en una materia prima igualmente finita y que el aumento del parque de centrales debería llevar aparejado, igualmente, un incremento de la demanda de uranio y un encarecimiento de su coste. Sin embargo, si acceden al siguiente enlace verán cómo la commodity ha vivido un periodo de auge y caída similar al del crudo aunque más espaciado en el tiempo: tras casi alcanzar los 140 dólares en el verano de 2007, se produjo un colapso hasta los 40 que tocó esta primavera. Ha rebotado en los últimos meses pero aún ronda el nivel de 55. Uno se pregunta si no es una alternativa de inversión, per se, de lo más atractiva si nos atenemos a las dinámicas potenciales de compra al alza y oferta a la baja. Puede ser, incluso, que tal descenso sea debido, en parte, en la mejora de la segunda cuestión que esgrimen los detractores de lo nuclear: la seguridad de los residuos. Un problema que también ha vivido extraordinarios avances en los últimos años tanto en términos de reutilización y reciclado como de almacenaje, lo que ha podido afectar a la demanda. Este gráfico explica bastante bien el ciclo de uso del uranio, para los legos como yo.

Como es costumbre en este país, las ramas de un debate menor nos impiden ver el bosque de lo que está en juego. No se trata de prorrogar o no la vida de las centrales nucleares actualmente existentes (muy interesante, por cierto, el artículo de Vidal-Fochhace un par de semanas en El País), si no de saber el papel que ha de jugar esta energía en el futuro en relación con todos los aspectos que hemos apuntado a lo largo de este post, al que habría que añadir la imprescindible cuestión de la racionalidad o no del nivel de consumo actual. Una de las cosas que me enseñaron nada más aterrizar en el Confidencial es que no se puede abrir una crisis si no se tiene la solución. Una máxima que resulta de indudable aplicación cuando se aplica a las decisiones del ejecutivo. ¿Cuál es la alternativa razonable? Me digan. Está bien ser más papistas que el Papa, pero hombre, no a costa de nuestro bolsillo. Y es que otra de las frases míticas que acompañan el día a día de la gestión de este medio es el si no eres parte de la solución, entonces eres parte del problema. A ver si va ser eso, Zapatero y Sebastián, a ver si va a ser eso…

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s2t2 -Aqui no emprende ni Dios: Welcome to “el país de los funcionarios”

Aqui no emprende ni Dios: Welcome to “el país de los funcionarios”

Vaya por delante que mi padre es empleado público por concurso-oposición, es cirujano en el Hospital de la Paz en Madrid. Lo que quiero decir con ello es que no soy sospechoso de tener nada personal en contra del colectivo de funcionarios públicos, ser funcionario es una opción como otra cualquiera.

Hay personas que se arriesgan y se convierten en empresarios y emprendedores. Otras sin embargo prefieren la seguridad de trabajar para el estado. Todo es respetable y quiero que se enteinda mi postura; me parece perfecto quien quiera ser funcionario, lo que no me parece normal es que haya 3.000.000 en un país con 18.000.000 de trabajadores.

Lo que me cabrea de verdad y me parece flipante es el número de funcionarios que tenemos en España, 3.000.000 de personas viven de nuestros impuestos contando los funcionarios nacionales y los de las distintas Comunidades Autonomas, con decenas de puestos duplicados nacional y localmente.

En España hay 3 millones. Sí, 3 millones en un país de 44 millones de habitantes. En 2008 la cifra de empleados públicos creció en 116.000 personas. ¿Qué quiere eso decir? Que en 2008, cuando se veía venir lo que tenemos encima, España con 2 webs, contrató el 10% del número total de funcionarios que hay en Alemania en un solo año.

En la locomotora europea, país con 100 millones de habitantes hay 1,2 Millones de funcionarios públicos. Sí, eso nos lleva a un escenario en España de 1 funcionario por cada 14 personas, y en Alemania cada 83. En España cerca del 20% de las personas con trabajo que cotizan a la seguridad social, son funcionarios.

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¿A dónde nos lleva esto?

A un panorama en la que el Estado mantiene decenas de miles de puestos, muchos de ellos difícilmente justificables en jornadas poco productivas de 9 a 3, y garantizados “de por vida”, mientras se desploma la creación de empresas, se dispara su cierre y se reduce drásticamente el número de autónomos. Ese dinero mensual es un lastre enorme en costo de seguridad social, sueldos etc que se podrían reinvertir en apoyar iniciativas empresariales, infraestructuras etc.

¿Cuántos autónomos hay en España?

Actualmente unos 3,2 millones casi casi como funcionarios. Y cada día, debido a la crisis una media de 400 se apuntan al paro, es decir, reducimos durante 2008 una media de 12.000 autónomos al mes, mientas aumentamos el número de funcionarios en unos 9.600 nuevos cada mes.

¿Y las empresas?

En 2008 se cerraron un 65% más empresas que en el año anterior, sólo en el primer trimestre de 2008 se cerraron 8.500 empresas en España. En ese mismo periodo se habían contratado a cargo de las arcas públicas 30.000 funcionarios.

¿Es esto sostenible?

En mi opinión NO, dice muy poco del tejido industrial, empresarial y de la cultura emprendedora de un país tener tantos empleados públicos como autónomos. Un fiel reflejo de esa realidad es el pequeño número de proyectos e iniciativas que salen para delante por si solas.

De hecho si hacemos una tabla de funcionarios vs autónomos veremos que en los principales países industrializados es donde el ratio de autónomos vs funcionarios es más grande… excepto España e Italia.

¿Tiene sentido en 2009 la cultura de “un trabajo para toda la vida”, cuando hemos aprendido (a leches, pero sino lo hemos aprendido estamos en ello) que ni siquiera eso del “ladrillo, como inversión de por vida” tenia sentido?

¿Por qué nadie habla de esto? ¿Nadie se atreve, y menos en periodo electoral, a alzar la voz y decir que un país desarrollado, una de las principales economías del mundo, no puede tener de 18 Millones de trabajadores afiliados a la Seguridad Social 3 Millones de empleados públicos?

3 Millones de personas de cualquier colectivo (parados, pensionistas, señores bajitos…. lo que sea) los deja ya como un Lobby poderoso fuera de la batalla politica de si es o no razonable que esas cosas sean asi. Nadie quiere ir a unas elecciones anunciando que recortará el número de funcionarios, porque sólo ellos y sus familias serían un lobby insalvable de 6-7 Millones de votos a los que mejor no enfrentarse.

A verlas venir y presentarse a alguna opoción a ver si cae un carguillo de por vida.

 

PD. Ayer cuando tenía ya escrito este post, en una muy agradable comida con Jaime Estevez (que interrumpí en los postres con mucha prisa, perdon de nuevo Jaime) me comentó Jaime que en Francia están más o menos como nosotros. Me sorprendió mucho saberlo

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s2t2 -Crisis Sistémica

Crisis Sistémica


"Lo único que no debería sorprendernos son las sorpresas."
Kenneth Boulding

En su último libro, cuyo título es “El Crash del 2010”, Santiago Niño Becerra disecciona, con pericia y mirada sistémica, la crisis en la que nos hallamos envueltos.

Santiago, cierra el epílogo de su obra con el siguiente párrafo:

“Cuando usted esté leyendo estas líneas, las cosas de la economía –es decir, todas las cosas– estarán bastante peor de lo que estaban cuando yo acabé de escribirlas.

En este momento tal vez piense que a su ciudad, a su país, o al planeta ya ha llegado la crisis; pero no, nada más lejos de la realidad: lo peor, verdaderamente, todavía está por llegar.

Si mira a su alrededor, observará que gran número de fábricas continúan en funcionamiento, que camiones, trenes y autobuses siguen transportando mercancías y personas, que la mayor parte de los suministros llegan a las tiendas y a los supermercados, y que todo ello sucede con suficiente regularidad, señal de que su ciudad, su país, aún no se hallan en crisis.

La crisis, la verdadera crisis, cuando estalle, a mediados del 2010, será tremenda, paralizante, una auténtica caída a plomo; será deflación, depresión, nada comparable a pasadas recesiones que usted haya vivido. Será algo semejante al sentimiento que se refleja en los rostros que muestran las imágenes tomadas durante la Gran Depresión; unos rostros que, si nos hablasen, aunque lo hiciesen con las palabras de los años treinta, en realidad estarían hablándonos con los de mañana. Los de esas gentes son los rostros de una crisis profunda, sistémica, como la que en estos momentos ya está llamando a nuestras puertas.

Una situación a la que futuros libros de historia se referirán con un solo apelativo: el crash del 2010.”

Evidentemente, el poder, los que ostentan y representan el poder (el económico, el político, el financiero, el institucional…) nada quieren saber de los planteamientos de Becerra.

De hecho, tienden a tratarlo de alarmista, de agorero, de pesimista o de apocalíptico.

No quieren ni siquiera plantearse el escenario que dibuja Santiago en su libro.

No quieren planteárselo o no tienen el valor de considerarlo y comunicarlo, protegiendo así sus mezquinos intereses, aun a sabiendas de que si ese escenario finalmente se da, su silencio contribuirá a agravar una situación ya de por sí bastante dramática.

Bueno, pues el diálogo queda abierto:

¿Es el planteamiento de Becerra una predicción apocalíptica o no es más que la obviedad de un colapso sistémico?

Se admiten opiniones.

Para completar lo expuesto en el Post:

El crash del 2010 de Santiago Niño Becerra.

Viviremos de acuerdo con las necesidades, no con los deseos.

Os incrusto, también, un vídeo de los que corren por la red, en sintonía con los planteamientos de Niño Becerra.

PUBLICADO POR JUAN PALACIOS

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La economía, la crisis y las dos vacas

Socialismo:
Tú tienes dos vacas.
El estado te obliga a darle una a tu vecino que no tiene vacas.

Comunismo:
Tú tienes dos vacas.
El estado te las quita y te da algo de leche.

Burocratismo:
Tú tienes dos vacas.
El estado te pierde una, ordeña la otra y luego tira la leche al suelo.

Capitalismo tradicional:
Tú tienes dos vacas.
Vendes una y te compras un toro.
Haces más vacas.
Vendes las vacas y ganas dinero.

Capitalismo de casino:
Tú tienes dos vacas.
Vendes tres de tus vacas a tu empresa que cotiza en bolsa mediante letras de crédito abiertas por tu cuñado en el banco. Luego ejecutas un intercambio de participación de deuda con una oferta general asociada con lo que ya tienes las cuatro vacas de vuelta, con exención de impuestos por cinco vacas. La leche que hacen tus seis vacas es transferida mediante intermediario a una empresa con sede en las Islas Caimán que vuelve a vender los derechos de las siete vacas a tu compañía. El informe anual afirma que tú tienes ocho vacas con opción a una más. Coges tus nueve vacas y las cortas en trocitos. Luego vendes a la gente tus diez vacas troceadas. Curiosamente durante todo el proceso nadie, incluido el estado, parece darse cuenta de que, en realidad, tú sólo tienes dos vacas.

Crash del 2010:
Tú tienes dos vacas.
El sistema quiebra y nadie te compra la leche.
Te quedas sin dinero para alimentar a las vacas.
El banco se queda con tus dos vacas, con tu casa, con tu granja y con la maquinaria de tu instalación agropecuaria.

Postcapitalismo:

Tú tienes dos vacas.

Ahora… (se admiten sugerencias para continuar la historia)

Escena de la película "Concursante" donde nos explican que todo es una broma...

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